Pausa para el café

Ventajas de la pausa para el café

Ese pequeño paréntesis que hacemos mientras trabajamos para beber un espresso, un cappuccino o un latte calentito, es muy beneficioso. No solo para nosotros sino también para nuestras empresas, porque este break influye positivamente en nuestra productividad. Veamos cuáles son todas las ventajas de la pausa para el café:

La productividad tras un alto para beber café

Existen muchos estudios que han analizado los efectos positivos de la pausa para el café, un descanso que un gran número de españoles consideran indispensable para hacer más llevadera la jornada laboral y que tiene una duración aproximada de 15 minutos.

Entre estos estudios resulta destacable el realizado en el año 2014 por Pernille S. Stroebaek mientras cursaba un doctorado en Psicología en la Universidad de Copenhague. En su trabajo, publicado en la revista Symbolic Interaction, Stroebaek analiza los beneficios de parar a media mañana para tomar un café. La danesa incluyó en su documentación unas 20 entrevistas realizadas a funcionarios de un centro social de Dinamarca que trabajaban en un departamento estresante, ya que lidiaban a menudo con divorcios o conflictos familiares. En esos encuentros, los funcionarios confesaron que la pausa para el café les permitía aliviar tensiones y estrechar lazos con los compañeros de trabajo. Stroebaek puso punto y final a su estudio atribuyendo numerosas ventajas a la pausa para el café, pues, según ella, da un descanso a nuestras mentes y cumple una función social importante. Tras su intenso análisis concluyó que este paréntesis no pone en riesgo la productividad de los trabajadores sino que ayuda a mantener su motivación y es positivo para su creatividad.

La socialización, la relajación y otras ventajas de la pausa para el café

Tanto el análisis de Stroebaek como otros estudios en torno a la misma temática, inciden en las siguientes ventajas de la pausa para el café:

Socialización: Si la pausa para el café es compartida con algún compañero de trabajo puede aprovecharse esta pequeña parada para socializar. Podemos comentar con ellos cualquier asunto de la vida diaria o charlar sobre temas de trabajo en un ambiente más distendido. Esto último suele afectar favorablemente a la relación que mantenemos con nuestros colegas de profesión.

Eso sí, en el momento actual, cuando tomemos café con un compañero tenemos que ceñirnos a las medidas marcadas por los gobiernos autonómicos y el gobierno central para evitar la transmisión de la enfermedad COVID-19 en bares o restaurantes. Hay que guardar la distancia y retirarse la mascarilla solo en el momento de ingerir líquido o alimentos.

Los baristas también deben recomendar su servicio take away a esas personas que hagan una pausa para el café pero vayan muy justas de tiempo. En el camino hasta el establecimiento, los trabajadores podrán charlar con el colega que les acompañe.

Si vas solo a por tu café, tranquilo: todos las jornadas fluyen mejor tras el “¡Buenos días!” de los baristas, que además suelen estar dispuestos a hablar de café y a sugerirnos bebidas diferentes.

Relajación: La pausa para beber café supone asimismo un momento de paz. En soledad, podemos aprovechar para hacer unos breves ejercicios de relajación en un día agobiante. Acompañados, el simple hecho de compartir una conversación o una preocupación con alguien puede mejorar nuestro ánimo.

Placer: Otra de las ventajas de la pausa para el café es que, esos 15 minutos que dedicamos al break, son un momento de placer. Beber y comer algo que nos gusta nos pone de buen humor y puede ayudarnos a tener mejores ideas o a ser más creativos. ¿A quién no le apetece hacer un alto y saborear un rico café con un pedazo de bizcocho?

Movimiento: La pausa para el café nos obliga a levantarnos (si desarrollamos nuestra tarea sentados) o a desplazarnos. Esta caminata hasta la cafetería de la empresa o hasta el bar más cercano sienta muy bien al trabajador. Es importante cambiar de entorno y moverse un poco.

Si tenemos la oportunidad de salir fuera a por el café, agradeceremos estar unos minutos al aire libre y que nos dé el sol. Activar el cuerpo para ir a por nuestro café es bueno para renovar nuestra atención y continuar la jornada laboral con ganas.

Por todas estas razones, cuando regresamos a nuestro puesto después del paréntesis para el café nos sentimos más frescos y nos concentramos mejor. Especialmente si bebemos un café Mocay, ¿verdad que sí? 😉

Fika, la popular pausa para el café de los suecos

Las ventajas de la pausa para el café son conocidas en todo el mundo, pero hay un país que se toma este descanso muy en serio: Suecia. En el país escandinavo llaman fika a su pausa para el café, que más que una costumbre es una institución social, una seña de identidad.

En Suecia, esta pausa es un momento de relajación y respiro en mitad de la jornada laboral en el que, además de café, tampoco faltan dulces del país como bollos de canela o bollos de cardamomo. Este alto en el trabajo para beber café es verdaderamente popular y, de hecho, existen cafeterías en Nueva York o Londres bautizadas como Fika que homenajean la tradición sueca y que son frecuentadas a diario por muchos trabajadores. Estos locales acostumbran a tener un ambiente bastante tranquilo y una buena selección de cafés.

Y tú, querido barista, ¿crees que tu local es apropiado para disfrutar de las ventajas de la pausa para el café? Si no es así, ¿qué le falta? Nos gustaría que compartieses tus reflexiones con nosotros. 🙂

 

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