Incluso las personas más fieles al café desconocen los orígenes del cafeto y cómo su fruto ha dado lugar a una de las infusiones más consumidas; por ello, en este post viajaremos en el tiempo con el objetivo de conocer algún dato más sobre la historia del café y sobre sus principales variedades. ¡Abróchate el cinturón, que las primeras paradas son Etiopía y Yemen!

Orígenes del café

La mayoría de escritos localizan los orígenes del cafeto en Etiopía, concretamente en la antigua provincia de Kaffa. Lo primero en consumirse fueron las bayas del cafeto; de hecho, las primeras en probarlo fueron las cabras de la zona. Se dice que los pastores etíopes notaban a sus animales mucho más animados e inquietos tras consumir el fruto del cafeto…
Más o menos durante la misma época, también las personas que ejercían como esclavos en las tierras de Etiopía y en los alrededores comían la cereza del cafeto. A menudo eran trasladadas desde Sudán hasta Yemen o Arabia a través del puerto yemení de Moca y fue justamente en Yemen, en el siglo XV, donde surgieron las primeras evidencias del cultivo de café.
Aunque los árabes no querían compartir los granos del cafeto con nadie, estos viajaron poco a poco a otros países como Italia, Holanda, la India o Surinam.

La historia del café en Europa

Los primeros europeos en oler el café fueron los italianos. Los comerciantes venecianos introdujeron el fruto del cafeto en Europa aproximadamente en el año 1615. De hecho, fue precisamente en Venecia, en la Piazza San Marco, donde se inauguró la primera cafetería europea: el Caffè Florian, abierto en el año 1720.
En el siglo XVII, los holandeses introdujeron asimismo el café en el país y comenzaron a cultivarlo. Poco después, este país europeo exportó el cafeto a algunas de sus colonias asiáticas, empezando a cultivarlo con ahínco en la India neerlandesa y en Indonesia. Precisamente, Indonesia sigue siendo a día de hoy uno de los principales países productores de café.

La historia del café y su llegada a América

Aunque en América del Norte se consumía café ya en el siglo XVII, no fue hasta el año 1718 cuando el cafeto también pasó a cultivarse en América. En un primer momento los holandeses introdujeron el café en Surinam y, posteriormente, este llegó a Brasil, que es otro de los principales países productores de café en la actualidad.
El café llegó asimismo a la isla de Martinica, en el mar Caribe, tan solo un poco después; en el año 1723. La llegada del cafeto a Martinica es uno de los acontecimientos más comentados cuando se habla de la historia del café. La introducción del arbusto en la isla se produjo gracias a Gabriel Mathieu de Clieu, un oficial naval francés que sorprendió entonces por su decisión y su gran empeño.
De Clieu, sabiendo que el rey Luis XIV guardaba una planta de cafeto en el invernadero real de París, estableció todo tipo de contactos hasta hacerse con un brote de dicho arbusto. Una vez lo tuvo consigo, lo guardó en el interior de un recipiente de cristal y embarcó con él con la intención de plantarlo en Martinica. De Clieu y su planta sobrevivieron al ataque de corsarios y a un huracán. La caja de vidrio que almacenaba el brote sufrió daños en repetidas ocasiones, pero lo más alarmante sucedió cuando, a causa del huracán, el agua dulce comenzó a escasear en el barco debido a un error en el suministro y De Clieu se vio obligado a compartir sus mililitros diarios con la planta robada a Luis XIV.
Cuando llegó a Martinica, De Clieu plantó su planta de cafeto en la población de Le Prêcheur. En el año 1777, Martinica ya contaba con entre 17 y 18 millones de cafetos.
Tras la acción de los holandeses y del propio De Clieu, el café se hizo cada vez más famoso en América Central y América del Sur. A día de hoy, no solo Brasil es una de las principales tierras productoras de café sino que también lo es Colombia.

Variedades de café: Typica y Bourbon

Hablar de variedades de café históricas exige mencionar a las variedades de café Typica y Bourbon.
La variedad Typica es, como muchos expertos en café la llaman, la madre del resto de variedades de café arábica. Typica comenzó creciendo de manera silvestre en Etiopía y de ella surgieron mutaciones o variedades también muy relevantes.
Estudiemos brevemente qué une a las variedades más importantes en la historia del café y qué elementos las diferencian:

  • Typica: Tal y como indicábamos, la variedad de café arábica conocida como Typica es para muchos la variedad original de café arábica, ya que su planta crecía de manera silvestre en Etiopía.
    Su expansión empezó en el siglo XVII, cuando se llevaron las primeras semillas de la variedad Typica desde Yemen hasta la India (específicamente a Malabar, actualmente Mysore). Después, los holandeses decidieron llevar la variedad Typica a Indonesia y, más tarde, la planta llegó asimismo a América Central y del Sur. Ahora, la variedad Typica se cultiva en América Central, Asia y Jamaica.
    Esta variedad es popular por su acidez y su alta calidad.
  • Bourbon: Las primeras semillas de la variedad Bourbon se recogieron en bosques de Etiopía (en el suroeste) y de Yemen. En el siglo XVIII, los franceses se encargaron de expandir el cultivo de esta variedad por distintos lugares de África (Zanzíbar, Tanzania, Kenia y Nairobi).
    En la actualidad, la variedad de café arábica Bourbon es una de las más cultivadas en América Latina: en torno a un 98% del café plantado en Brasil pertenece a esta variedad. Asimismo, está presente en zonas africanas como Burundi o Ruanda.
    Lo que más destaca de la variedad Bourbon es su sabor dulce (con toques de chocolate y frutos secos) y su alta calidad.

Y tú, ¿qué otras variedades de café conoces que posean una historia tan interesante como la variedad Typica o la variedad Bourbon? ¿Sabías cómo había llegado el café a América o a Europa? Si tienes alguna anécdota tan interesante como la protagonizada por De Clieu… ¡queremos conocerla!