Cómo preparar té helado

Cómo preparar el té helado perfecto

Con la subida de las temperaturas y la promesa del verano a la vuelta de la esquina, llega el momento de refrescar a nuestros clientes con nuestra bebida favorita. ¿A quién no le apetece un delicioso té helado para festejar la primavera? Coge lápiz y papel, con esta receta volverás amantes de las infusiones hasta a los #coffeelovers más convencidos 🙂

Las infusiones frías, al igual que el café de Cold Brew se han ganado un huequito en nuestro corazón de baristas a lo largo de los años.

El té helado, como tantas otras tendencias, ha llegado desde el otro lado del charco para refrescarnos el verano. En Estados Unidos esta bebida cuenta con una larga tradición y existen versiones para todos los públicos y paladares. Esto se debe a que la preparación se puede adaptar a distintas variedades de hojas para lograr resultados sorprendentes y refrescantes. El límite lo pone solo la imaginación del barista.

El clásico ‘Iced Tea’ estadounidense, ¿qué necesito?

La necesidad principal para lograr un buen té helado es ¡elegir el mejor té! y, desde luego, tiempo y paciencia.

Respecto a las hojas, existen diferentes variedades entre las que puedes escoger y cada una de ellas tendrá un cuerpo diferente y ofrecerá una experiencia única. En el clásico estadounidense se usa té negro, pero no tienes porqué ceñirte a él. El té verde resulta muy refrescante e intenso. Por su parte, las infusiones de flores son una opción ideal para ofrecer a aquellos clientes que no desean abusar de la cafeína.

Además, las infusiones frías se prestan a combinaciones de lo más variadas a las que puedes añadir frutas, hojas aromáticas u especias en función de los gustos del comensal.

En cuanto al formato, en el mercado puedes localizar infusiones en bolsa, en pirámide o en hebra. Nosotros recomendamos apostar por estas últimas para que el té suelte todos sus aceites en el agua, dando lugar a una bebida rica en matices.

Refrigera tu té helado para una experiencia refrescante

Ahora que ya has decidido qué formato y variedad vas a emplear, localiza una jarra apta para distintas temperaturas y ¡procedamos!
• Lleva el agua a la temperatura necesaria para la variedad de té que hayas decidido emplear.
• Coloca las hojas en la jarra e hidrátalas
• Infusiona durante el tiempo recomendado.
• Retira las hojas
• Endulza al gusto (opcional)
• Enfría a temperatura ambiente
• Añade hojas aromáticas o frutas en función del maridaje del té elegido.
• Refrigera durante 5 o 6 horas.
• Sirve en vaso alto con la decoración apropiada

Además de este modo de preparación, existen otras variedades, como, por ejemplo, la que emplea los principios del filtrado en frío (o cold brew) al igual que con el café. En Estados Unidos ha ganado momento, además, la tendencia del “Sun Brew”. Los ingredientes se mezclan y se dejan al sol las horas necesarias hasta alcanzar los matices deseados por el barista.

Errores de principiante con el té helado

A pesar de la sencillez de esta preparación, y de su largo recorrido histórico al otro lado del océano Atlántico, existen una serie de pecados capitales que muchos baristas aún siguen cometiendo. Estos son los errores de principiante que debes mantener bien lejos de tu cafetería:

• Usar saborizantes artificiales. La gran variedad de frutas, hierbas aromáticas y especialidades de té hacen innecesario recurrir a saborizantes artificiales. Marca la diferencia y apuesta por lo natural. Hojas de menta, hierbabuena, frutas cítricas… son tu mejor aliado.
• Sobrepasar el tiempo de infusionado. Es cierto que al ser consumido en frío la intensidad del sabor no será equivalente al té caliente. Sin embargo, no caigas en la tentación de sobreinfusionar tu especialidad. Si deseas un sabor más fuerte, apuesta por añadir más té a tu mezcla. Cuando se sobrepasa el punto de infusionado se liberan taninos, lo que enrarece el sabor de aquello que deseas servir.
• Mejor fresco que envejecido. El té helado es una bebida perecedera. Si bien se necesitan más de 5 horas para infusionarlo, no es recomendable consumirlo más allá de 2 días después de su preparación. ¡Tenlo muy en cuenta!

¿Te has animado a incluir el té helado en el menú de tu cafetería? Nos encantaría conocer tu receta más espectacular. ¡Te esperamos en los comentarios!

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