De un tiempo a esta parte, el número de amantes de las infusiones, en concreto de los tés, ha
ido en aumento. Ya sea por moda o por los múltiples beneficios que estas bebidas otorgan a
nuestro organismo, lo que está claro es que la carta de tés en cafeterías y locales
especializados cada vez son más extensas. El cliente se beneficia de un amplio abanico de
sanas opciones para disfrutar mientras charla con amigos o lee un libro en algún sitio
acogedor.
Hoy vamos a presentaros un té con propiedades exclusivas y que es muy demandado por los
fans de las infusiones: el  rooibos. Vamos a conocer un poco de su origen, historia y
beneficios que aporta a nuestra salud. ¿Comenzamos?

Historia y origen del Rooibos

El rooibos, cuyo nombre científico es Aspalathus Linearis, es un arbusto cuyo origen viene del
sur del continente africano. Es confundida muy a menudo con el té rojo, pero no tienen nada
que ver; los tés provienen de plantas, mientras que el rooibos es un arbusto.
Esta infusión fue descubierta a finales del s. XVIII por el botánico Carl Thunberg, aunque quien
de verdad desarrolló toda una investigación sobre este arbusto fue el Dr. Nortier, quien no
solo descubrió y contrastó sus propiedades curativas, también cultivó esta planta para ver
cómo era su crecimiento y su recolección. A principios del siglo pasado, un emigrante ruso
popularizó esta infusión por Europa.
Durante la Segunda Guerra Mundial era muy difícil la importación de tés desde Asia, por lo que
la demanda se vio cubierta por infusiones procedentes del continente africano, siendo el
rooibos el más solicitado.
La planta del rooibos se cultiva en la zona de Cederberg, situada en el área occidental del
Cabo. Existen más de 200 variedades de esta infusión. La recolección comienza por arrancar las
hojas y extenderlas al sol para que se sequen (fermentación). En este paso en el que se
produce la oxidación es donde la hoja coge todo el sabor y su característico color rojo. Hay una
variedad de rooibos que no pasa por esta fermentación y se le llama rooibos verde, es más
cara que la infusión normal y es de color amarillento; en su composición cuenta con una gran
cantidad de polifenoles antioxidantes.
A pesar de contar con más de 200 especies de este arbusto, únicamente se puede tomar sin
temor a efectos secundarios el Aspalathus Linearis. De las otras especies conocidas, algunas
pueden tomarse, aunque no son recomendables debido a su toxicidad. Con el rooibos no
existe ningún tipo de problema y, además, no contiene cafeína, lo que le da un plus a la hora
de elegirlo como bebida.
La recolección de esta planta ocurre desde el mes de enero al mes de marzo. Para poder
recolectarlo, el arbusto debe tener más de 18 meses, teniendo un tiempo de recolección
óptima durante 3 años; a partir de ahí suelen dar buenos resultados durante otros 9 años más.
Las variedades de rooibos rojo pueden llegar a medir 1,5mts; sus flores son de color amarillo y
de cada una de ellas sale un fruto leguminoso. El rooibos ha tenido que adaptarse a suelos que
son muy pobres en nutrientes y a temperaturas excesivamente altas.

Las propiedades del Rooibos

El té rooibos cuenta en su composición con los siguientes nutrientes:

  • Vitamina C
  • Hierro
  •  Magnesio
  •  Flúor
  • Potasio
  • Calcio
  • Antioxidantes (flavonoides y quercetina)

Beneficios de las infusiones con Rooibos

  • Ni tiene cafeína ni tiene teína, lo que le hace perfecto para aquellos que sufren
    hipertensión o insomnio.
  • Posee gran cantidad de antioxidantes pudiendo luchar contra los radicales libres y retrasar así el envejecimiento.
  • Es buen ayudante a la hora de perder líquidos retenidos en el organismo.
  • Regula la función digestiva.
  •  Es un buen complemento para las dietas de adelgazamiento.
  • Esta infusión puede ser ingerida tanto por adultos como por niños

¿Cómo preparar y servir una taza de Rooibos?

  1. Poner a hervir agua en una tetera.
  2. Cuando hierva retirar del fuego y añadir una cucharadita de rooibos por taza
  3. Dejar reposar unos 5 minutos.
  4. Colar y endulzar según el gusto de cada uno.
  5. Servir acompañado de un detalle para el cliente. Los aromas con vainila maridan bien con esta infusión.

Por todas las propiedades que el Rooibos presenta está más que claro que es un excelente
invitado a ocupar una plaza de honor en toda carta de tés que se precie; no solo posee un exquisito sabor, además puede ser tomado por cualquiera, no importa la edad.
¿Te animas a incluirla en tu carta de tés, ofreciendo así lo mejor a tu clientela?