En nuestra particular vuelta al mundo alrededor del café hemos recalado en Italia para conocer una de sus especialidades más arraigadas en la cultura cafetera del país de la bota. Hoy os presentamos el café Ristretto, que no, no es un italiano estricto. ¿Queréis saborear la historia y tradición de esta especialidad? ¡Allá vamos!

Ristretto, ¿el hermano pequeño del espresso?

Muchos se sorprenderán al comprobar que el Ristretto se sirve en la misma taza que un café espresso pero su volumen se reduce a la mitad. Esto no es lo único que lo hace especial, ya que el resto de medidas adoptadas por el barista para llevarlo a cabo son similares a las empleadas en un espresso perfecto.

Sin embargo, aquí llegan las diferencias.

-La cantidad de café y el molido es idéntico al de un espresso, pero el tiempo de erogación se reduce a la mitad. Esto tiene como consecuencia una extracción de sabores más concentrada. Destaca la presencia de aceites y el sabor será más intenso y permanecerá durante más tiempo en nuestros sentidos.

-La cantidad de agua se reduce al 50%. Esto nos permite obtener un café mucho más intenso y concentrado que, sin embargo, no presenta un alto grado de acidez ya que sólo la primera parte de la extracción llega a la taza.
Los sabores ácidos y el regusto amargo se obtienen en la segunda fase de la extracción, que en el caso de un Ristretto nunca llega a ocurrir ya que hemos reducido el tiempo y la cantidad de agua a la mitad.

El ristretto en números

En cuento a la parte más técnica, estos son algunos de los datos a tener en cuenta a la hora de preparar un ristretto como un verdadero barista italiano:

• Molido: fino-muy fino
• Cantidad de café: 7,5-8 g
• Tiempo de erogación: 15-20 s
• Extracción final: 15 ml

¿Ya has introducido el ristretto en tu carta de cafés? Queremos conocer tu experiencia 😉