Debido a que se trata de una de las bebidas más consumidas y populares, el café es constantemente objeto de variados mitos y teorías. Algunas de estas creencias son más ciertas que otras, por lo que hoy nos gustaría repasarlas contigo y descubrir en nuestro blog si algunos de estos tan repetidos mitos del café se ajustan a la realidad o si por el contrario merecen ser desterrados de este universo cafetero que tanto nos gusta proteger. 🙂

Propiedades y conservación

La mayoría de mitos y teorías sobre el café tienen que ver con los beneficios de su consumo o los métodos de conservación. ¿Es cierto que el café adelgaza? ¿Conviene, como defienden algunas personas, guardar nuestro paquetito de café molido en el frigorífico? ¡Ataquemos ya a estas teorías del café!

Beber café a cualquier hora provoca insomnio: Falso

Uno de los mitos más repetidos es ese que relaciona el café con el insomnio. Beber café a la mañana o incluso a primera hora de la tarde no tiene por qué interferir en la calidad de tu sueño (siempre y cuando, por supuesto, se trate de una cantidad de café moderada  y siempre y cuando el consumidor no padezca alguna enfermedad o trastorno que ya esté trastocando su sueño).
En general, beber café durante el día no debería alterar tu sueño. La cafeína, en dosis razonables, te dará energía y te hará sentir más ágil mentalmente. Solo si bebes café poco tiempo antes de irte a dormir corres el riesgo de que la cafeína te active… en mal momento.

El café cura la resaca: Falso

Existe una teoría que concede al café el poder de curar una resaca. Esto es completamente falso: la resaca, en realidad, no tiene cura y el que la experimenta sencillamente debe hidratarse bebiendo agua y consumiendo alimentos ricos en dicho líquido.
Quien bebe café durante una resaca solo está obteniendo cierta energía y disfrazando su cansancio, pero el café no le hará sentir más sobrio ni modificará su cantidad de alcohol en sangre. Es más, cuando una persona acaba de consumir una cantidad elevada de alcohol se le recomienda no mezclarlo con café para evitar una sobreexcitación.

El café adelgaza: Falso

Otro de los mitos del café dice que el consumo de esta bebida te hará adelgazar. A día de hoy, esta conjetura no ha sido completamente demostrada.
Es verdad que algunos científicos sostienen que la cafeína acelera levemente el metabolismo de una persona, pero no hay suficientes evidencias como para concluirlo de manera tajante.
Lo que sí es cierto es que el café puede formar parte de una dieta y de un estilo de vida perfectamente saludable. Para ello es mejor beberlo sin azúcar y eligiendo bien el tipo de leche con la que se combina.

El café debe guardarse en la nevera: Falso

Uno de los mitos del café que más enfadan a baristas es ese que sugiere guardar el café en el frigorífico para que así se mantenga fresco. Para mantener el café fresco, lo ideal es guardarlo en un lugar de la cocina oscuro, fresco y seco; conservarlo en el frigorífico es un gran error, ya que se estropeará antes y se echará a perder su sabor.
¿Y por qué no es recomendable conservar el café en el frigorífico? Probablemente lo hayas adivinado: debido a la humedad. Cuando el grano se tuesta pierde humedad y se generan azúcares. Si ubicas los granos de café en la nevera, estos absorberán parte de la humedad que se encuentran (además de olores) y se arruinará su sabor. Por si esto fuera poco, la puerta de la nevera está constantemente abriéndose y cerrándose, lo que afecta aún más al grano.

El café de tueste oscuro es más fuerte: Falso

Hay una creencia errónea que hace pensar que, cuanto más oscuro sea el tueste de un café, más fuerte resultará (más amargo, con más cafeína).
Los expertos encuentran muy pocas diferencias entre la cantidad de cafeína que presenta un café de tueste claro y la que presenta un café con un tostado oscuro. Para que la diferencia fuese especialmente relevante, los granos de café deberían tostarse a una temperatura superior a los 300 grados centígrados cuando la temperatura acostumbra a rondar los 250.
En todo caso y contrariamente a lo que predica este mito del café, en los cafés de tueste claro la presencia de cafeína es algo superior que en los cafés de tueste oscuro. Esto se debe a que el tueste ligero modifica en menor medida los atributos del café, por lo que este sigue sintiéndose claramente amargo. Con un tostado oscuro, el amargor se reduce y aparecen nuevos aromas, toques ahumados y matices más dulces.

El café produce hipertensión: No siempre

A menudo escuchamos que el consumo de café puede producir hipertensión. Lo cierto es que el efecto del café sobre la presión arterial dependerá de la cantidad consumida. Además, algunos estudios recientes indican que también influye la genética de cada persona, dándose el caso de que el consumo de café podría aumentar la tensión de algunas personas mientras que para otras estaría recomendado por su efecto cardioprotector. Y es que el café, aparte de cafeína, tiene otras moléculas interesantes (entre ellas, los antioxidantes).

Otros mitos del café se centran en sus orígenes: ¿Fueron realmente unas cabras etíopes las primeras que probaron el fruto del cafeto allá por el año 950 d. C.? Pues no todos los historiadores coinciden. Algunos dicen que el café apareció mucho antes en Yemen. ¿Tú que crees? 😉