Podemos obtener un café espresso delicioso utilizando tanto una máquina espresso automática o semiautomática como una máquina espresso manual (en inglés: Lever Coffee Machine). Eso sí, a la hora de usar una máquina espresso manual, las habilidades del barista cobran una gran importancia. De la técnica de este profesional dependerá que nos bebamos uno de los mejores espressos de nuestra vida o un espresso completamente prescindible e incluso para olvidar.
¿Qué hace tan especial a esta máquina espresso manual o Lever Coffee Machine? ¡Te lo contamos!

Funcionamiento y tipos de Lever Coffee Machine

Las primeras máquinas espresso de tipo manual aparecieron en torno al año 1947 y cambiaron por completo la forma de preparar café. Hasta el momento, el café había sido extraído utilizando solamente la fuerza del vapor; en cambio, la Lever Coffee Machine usaba la alta presión para extraer el café de los granos.
Los baristas podemos encontrar en el mercado dos tipos de máquinas de café espresso manuales: la Spring Lever Machine (de pistón o con palanca manual) y la Direct Lever Machine (con palanca directa).

  • Spring Lever Machine: La máquina espresso de pistón o con palanca manual funciona con un mecanismo interno compuesto por un resorte o muelle que empuja el agua a presión a través de la molienda de café. En reposo, la palanca está en posición vertical; al soltar esta palanca liberamos la presión del resorte y el agua comienza a atravesar con fuerza la molienda de café. El resorte automatiza la presión, pero es el barista quien decide el tiempo de preinfusión, el volumen de agua que atraviesa la molienda y cuándo está listo ese tiro de café.
  • Direct Lever Machine: La máquina espresso manual con palanca directa no dispone de ese resorte interno que controla la presión. Su palanca, en reposo, se sitúa en la parte inferior de dicha máquina de café. El barista debe presionar esta palanca para que, a su vez, esta ejerza una presión sobre el agua que sirva para extraer el espresso.
    El funcionamiento de la Direct Lever Machine es bastante más complejo que el de una máquina espresso manual de pistón. Para dominar una máquina con palanca directa, el barista necesita mucha práctica: lo más importante es saber cómo y cuánto presionar dicha palanca para obtener un tiro de café en condiciones. Además, este profesional también debe saber que la presión ha de ser distinta dependiendo del tipo de café y de su tostado.

Aunque existen diferencias entre una máquina manual y otra, ambas dan al barista un gran protagonismo. El control que tiene sobre la bebida y su sabor es mucho mayor que usando una máquina automática o semiautomática.

Ventajas e inconvenientes de la máquina espresso manual

Además de este mayor control que da al barista una Lever Coffee Machine, esta clase de máquinas de café presentan otras muchas ventajas para los profesionales del gremio. Pero no todo son buenas noticias, ya que algunos baristas también le encuentran bastantes inconvenientes… ¡Veamos cuáles son sus pros y sus contras!

La Lever Coffe Machine y sus ventajas

  1. Este mayor control que tiene el barista sobre el proceso de elaboración del café le permite ser algo más curioso y experimentador. Gracias a la máquina espresso manual puede jugar con ciertos parámetros, logrando así nuevos e interesantes sabores.
  2. Una máquina espresso manual ha sido hecha para durar. En su fabricación se utilizan materiales como el acero inoxidable o el aluminio, con los que se evita la corrosión y la propagación de bacterias.
    No es de extrañar, incluso, que un barista que desea hacerse con una Lever Coffee Machine termine por comprar un ejemplar vintage, de segunda o tercera mano: además de darle un toque muy trendy a la cafetería, se ahorra una cantidad significativa de dinero. Y es que aunque tengas que actualizar la máquina añadiendo o reemplazando alguna pieza, el gasto seguirá siendo significativamente menor que cuando se compra una de estas máquinas completamente nueva.
  3. Las máquinas espresso manuales son muy silenciosas, ya que no necesitan ningún motor que impulse el agua a través de los granos.
  4. La limpieza de una Lever Coffee Machine es más sencilla que la de la mayoría de cafeteras espresso automáticas, ya que estas cuentan con una electroválvula de tres vías (liberan la presión tras cada tiro de café) que requiere de un back-flushing o retrolavado algo latoso para evitar las acumulaciones y para su buen funcionamiento.
    Sin embargo, también hay que seguir ciertas recomendaciones a la hora de limpiar la máquina espresso manual: en el momento de retirar el portafiltros con el mango hay que tener mucho cuidado ya que, tras una extracción lenta, este podría contener todavía un poco de presión residual.

La Lever Coffee Machine y sus inconvenientes

  1. Hay muchos baristas que sostienen que el manejo de una Lever Coffee Machine resulta muy complicado (especialmente el de una Direct Lever Machine), hasta el punto de que incluso el profesional más experimentado puede fallar al hacer un espresso. Generalmente se necesita mucha práctica hasta dominar esta máquina de café.
    Algunos baristas tardan mucho tiempo en regular la presión de extracción como corresponde en una máquina espresso de palanca directa.
  2. Al contrario que en una máquina espresso automática o semiautomática, con esta clase de cafeteras no es posible automatizar la temperatura del agua, un avance que ha facilitado y mejorado mucho las extracciones de café. De hecho, algunos baristas defienden que la temperatura del agua es demasiado elevada en una máquina espresso manual. Esto no es siempre así: es cierto que el agua de la caldera está demasiado caliente para conseguir vaporizar la leche al mismo tiempo en que se tira el café; sin embargo, en la mayoría de las máquinas el grupo de cabezales está separado de dicha caldera, por lo que cuando el agua llega hasta ellos ya no está tan extremadamente caliente.

Requisitos y trucos para un buen uso de la máquina espresso manual

Al margen de lo bien o mal que el barista se lleve con la Lever Coffee Machine, hay que cuidar ciertos detalles para darle un buen uso y para que el café salga bien.

  • Lo primero es contar con la molienda fina que exige un buen espresso, por lo que hay que disponer de un buen molinillo.
  • Para la extracción del espresso, el agua debe estar a una temperatura de entre 90 y 95 grados centígrados. Hay que verificar que la máquina alcanza dicha temperatura.
  • Los granos, por supuesto, deberían ser de la mejor calidad para aprovechar bien todas las posibilidades que nos brinda la cafetera manual. Utilizar granos demasiado viejos no es nada aconsejable.
  • El tanque de agua de la máquina debería dar para dos tiros de café como mínimo. Los más populares tienen entre 500 y 1000 mililitros de capacidad.

¿Y tú qué? ¿Te atreves con una Lever Coffe Machine? 😉