Dediquemos unos minutos a conocer un poco mejor al cafeto, ese arbusto que nos da el fruto y las semillas necesarias para preparar nuestros deliciosos cafés.
La planta del cafeto pertenece a la familia de las rubiáceas y posee varias especies, entre las que destacan la arábica y la robusta. Se da mejor en altitudes elevadas y espacios húmedos y, en las condiciones adecuadas, puede dar fruto durante 60 años.
¿Qué más se puede contar del cafeto? Mucho más: ¡sigue leyendo!

Lugar de cultivo de la planta de café

El cafeto es original del África subtropical y del sur de Asia, habiendo sabido adaptarse a otras zonas tropicales de América y Oceanía. Como ya avanzamos en algún otro post, los primeros cafetos crecieron de manera silvestre en Etiopía, un país caracterizado precisamente por un clima subtropical (es decir: no propenso a las nevadas, húmedo y con temperaturas suaves durante todo el año). Este clima es el más acertado para el cultivo del cafeto, que además de darse mejor en altitudes elevadas, demanda unas condiciones bastante específicas en cuanto a lluvia, temperatura y viento. La especie arábica es más sensible a las condiciones climáticas que la robusta.
En líneas generales, el cafeto necesita…

  • Temperatura: Para su crecimiento, el cafeto debe plantarse en una zona cuya temperatura media anual no diste demasiado de los 19 grados centígrados. En lugares donde se experimentan heladas, los cafetos podrían no desarrollarse bien; por su parte, si hace demasiado calor, pueden incrementarse las plagas.
  • Viento y sol: Los vientos que afecten al terreno donde crece el cafeto no deben ser muy fuertes. Además, la planta debe disfrutar de en torno a cuatro y cinco horas de sol diarias.
  • Humedad: Para darse adecuadamente, el cafeto requiere unas condiciones de humedad óptimas. El cultivo de la planta del café se relaciona a menudo con lugares con una media de entre 1800 y 2800 mililitros de precipitaciones anuales (bien repartidas durante todos los meses del año). Es importante que el suelo en el que se planta el cafeto retenga precisamente esa humedad.
    Más lluvia de la esperada, por otra parte, podría dañar la flor (y en consecuencia el fruto) del cafeto.

Las características del cafeto

En cuanto a su aspecto, el cafeto es un arbusto que alcanza los 10 metros cuando crece de manera silvestre y que, cuando es cultivado, se queda en torno a los tres metros de altura.
Las hojas del cafeto son oscuras; en su primer año, lucirá algo más de 400 hojas y, después, la frondosidad de las mismas dependerá, entre otras cosas, de las condiciones de sol y de sombra que afecten a la planta.
El cafeto florece en su tercer o cuarto año de crecimiento. Sus flores son de un color blanco rosáceo y tienen un olor que recuerda al jazmín. Estas flores, por supuesto, dan lugar a los frutos y a los granos de café. La especie arábica es capaz de autofertilizarse, mientras que la robusta es polinizada por insectos.

El fruto

Lo que más interesa del cafeto a los coffee lovers es su fruto, ya que da las semillas que, una vez tostadas y molidas, se convierten en infusión.
El fruto del cafeto es una drupa con dos nueces y una pulpa azucarada que cuando está maduro es de color rojo y posee una apariencia carnosa. Los expertos cafeteros se refieren a él como cereza.
Este fruto comienza a crecer cuando ya han pasado unas seis semanas desde la fecundación. A partir de la séptima semana, necesita una buena cantidad de agua y humedad para ganar el peso y el volumen adecuados.
16 semanas después de la fecundación, empieza a endurecerse la almendra de su interior y el crecimiento exterior del fruto pasa a ser imperceptible. En esta época, el cafeto necesita absorber muchos nutrientes.
Desde la vigésima hasta la trigésima semana (aproximadamente) se produce la maduración del fruto y su cambio de color.
Si las condiciones son óptimas, los cafetos pueden ofrecer un rendimiento de en torno a 800 kilogramos por hectárea. Se estima que actualmente hay sobre 11000 millones de hectáreas con café y la producción mundial anual ronda los 9000 millones de kilos de café.
Según un estudio de The Australia Institute, esas 11000 millones de hectáreas que hoy se dedican al cultivo de café en todo el mundo podrían reducirse a la mitad en el año 2050. El aumento progresivo de la temperatura global provocaría que zonas tradicionalmente ligadas al café como Etiopía viesen reducidas sus zonas de cultivo en más de un 50%. La especie arábica se verá más perjudicada que la robusta ya que, como hemos explicado, es más sensible a las condiciones climáticas.

¿Y las variedades?

Las variedades de café más destacadas pertenecen a la especie arábica del cafeto y ya han tenido protagonismo en este blog. La variedad Typica es una de las más importantes del mundo seguida por Bourbon. Otras variedades populares como Blue Montain, Maragopipe o Villa Sarchi son, justamente, mutaciones de Typica o Bourbon.

Muchos baristas creen que es fundamental investigar sobre el origen, el cultivo y las especies y variedades del cafeto para dar un buen trato a sus semillas. ¿Estás de acuerdo?