historia de la manzanilla

La historia poco contada de la manzanilla

La infusión de manzanilla suele ser muy bien recibida en casi cualquier escenario gastronómico: durante un desayuno o brunch; en una de esas sobremesas que, por suerte, siempre se alargan; acompañando una merienda o tras una cena. Pero, siendo sinceros, poco más conocemos sobre esta planta que su habilidad (avalada por la ciencia) para calmar el malestar estomacal o para aliviar los síntomas de la ansiedad… Así que este post queremos dedicárselo a esta infusión: estamos convencidos de que podemos dinamizar su uso en la cocina y de que la historia de la manzanilla merece, sin duda, ser contada. 😉

Las especies de manzanilla más consumidas

La manzanilla es una planta herbácea de la familia de las asteráceas. Para hacer las infusiones utilizamos su flor tras someterla a un proceso de secado.
Las dos especies más utilizadas de esta planta son la Matricaria recutita y la Chamaemelum nobile.

La especie Matricaria recutita:

  • También conocida como manzanilla dulce o alemana, es la manzanilla más usada en nuestro país (especialmente en la mitad sur y en la mitad este de España).
  • Es originaria de Europa (Los Balcanes) y de regiones templadas de Asia, aunque se ha naturalizado en algunas regiones de América y de Australia.
  • Esta planta anual puede alcanzar los 50 cm de altura y el olor de sus capítulos florales recuerda al de la manzana verde.
  • Crece en lugares con bastante sol y suelos bien drenados. Es muy resistente: soporta heladas, escasez de nutrientes y suelos ácidos.

La especie Chamaemelum nobile:

  • Más conocida como manzanilla amarga o romana crece en los montes de la mitad norte de España o en zonas frías y montañosas del sur. Las poblaciones de esta planta son cada vez más escasas debido al abandono de las zonas de pastoreo.
  • Es originaria de Europa occidental y del norte de Asia. Antiguamente también crecía de forma muy abundante en Grecia, formando césped. Fue introducida en otras regiones de Europa y actualmente está naturalizada en la mayor parte de los Estados Unidos, Colombia, Perú, Ecuador y en los valles centrales de Chile.
  • Esta planta perenne alcanza los 30 cm de altura. Sus flores (algo más grandes que las de la especie Matricaria recutita) también desprenden un aroma similar al de la manzana.
  • Se desarrolla adecuadamente en prados secos y suelos arenosos. Soporta bien las heladas, la sequía, la escasez de nutrientes y los suelos demasiado alcalinos.

Pese a todo, estas especies de manzanilla comparten más similitudes que diferencias, por lo que no todo el mundo sería capaz de distinguirlas a la primera. 😉

Curiosidades de la historia de la manzanilla

Ahora que ya hemos abordado temas como las características de la planta o su hábitat, podemos centrarnos en las anécdotas más curiosas de la historia de la manzanilla. Ahí van unas cuantas:

  • Los primeros usos de la manzanilla podrían remontarse, nada más y nada menos, que al Antiguo Egipto. Los egipcios empleaban esta planta para aliviar procesos febriles. También la utilizaban en los embalsamientos de los faraones muertos, mostrándola como una ofrenda para Ra, el dios del cielo y del sol. Además, las mujeres nobles de aquel entonces la usaban con fines cosméticos.
  • En la cultura grecorromana, Hipócrates y Galeno (considerados los padres de la medicina) usaron la manzanilla en infusiones, en baños o en cataplasmas para aliviar flatulencias y cólicos gastrointestinales.
  • Los monjes tienen asimismo un protagonismo importante en la historia de la manzanilla. Durante la Edad Media se volvieron expertos en su cultivo. En la mayoría de los monasterios existía una botica donde se elaboraban remedios o jarabes a partir de esta y de otras plantas similares.
  • Antes de aparecer el lúpulo, se recurría a la manzanilla para aromatizar y dar amargor a la cerveza. A día de hoy, a pesar de contar con lúpulos de diferentes procedencias, la manzanilla sigue empleándose en la elaboración de un gran número de cervezas de tipo artesanal.

¿Conocías estas curiosidades sobre la historia de la manzanilla? Tal vez se nos escape alguna… Si tú sabes más, ¡no te cortes y cuéntanoslo todo en los comentarios! 🙂

La manzanilla es otra historia… ¡también en la cocina!

Y la cosa no termina aquí, porque reducir la manzanilla a unas flores secas que infusionamos en agua es un error. ¡La manzanilla puede darnos bastante juego en la cocina: tanto para preparar bebidas como para dar forma a algún postre o plato principal!

  • Manzanilla con miel o leche: ¿Alguna vez bebiste la manzanilla con un poquito de miel? Su dulzor dará a tu vaso o taza un toque algo goloso. Si además de miel añades limón, la combinación de sabores, como podrás imaginar, es de lo más ñam-ñam.
    Por otra parte, la manzanilla es una de esas infusiones que junto con el té negro, el té rojo, el té chai o la tila, quedan genial si las mezclamos con leche. ¡Innova y atrévete con una manzanilla-latte! 😉
    ¡Ah! Y aunque esto no sea nada rompedor (porque seguro que eres un experto en eso de incorporar especias a tus bebidas), te informamos de que la manzanilla también sabe fenomenal si la espolvoreas con un pelín de canela en polvo.
  • Panna cotta de manzanilla: Este postre típico de la región italiana de Piamonte y con forma de flan está riquísimo si agregamos la manzanilla a su lista de ingredientes. La nata, la leche y el azúcar deben llevarse a ebullición con las flores de manzanilla. Luego, estas se retiran con un colador y se continúa con la preparación, incorporando uno de los elementos más importantes de la panna cotta: la gelatina. En Internet encontrarás bastantes recetas de este postre que te enseñarán, además, a decorarlo.
  • Pollo a la manzanilla: ¡Sí, la manzanilla puede asimismo hacer acto de presencia en tus platos principales! Te sugerimos que, algún día, riegues el pollo con un chorrito de manzanilla, salsa de soja y miel. ¡La mezcla te sorprenderá y repetirás!

¿Qué opinas de estas sugerencias? ¿Cuál probarás primero?

Coincidirás con nosotros en que la historia de la manzanilla y las múltiples posibilidades que giran en torno a esta planta son mucho más interesantes de lo que creíamos, ¿verdad? 🙂 ¡Dinos qué piensas!

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