Fika, la pausa del café a la sueca

Fika, la pausa del café a la sueca

Los países nórdicos, además de ser grandes referencias en el mundo del diseño y la música, tienen otros grandes secretos muy beneficiosos en el día a día. Hoy hablamos del Fika, que es como los suecos llaman a su pausa para el café y que, más que una costumbre, es toda una institución social. Además, tiene muchos beneficios.

La vida de los suecos gira un poco en torno a los cafés, de hecho es uno de los países del mundo en el que se consumen más kilos de café por persona y año, lista que lideran sus vecinos los finlandeses. El fika es ese momento durante el que se toma un respiro mientras se disfruta de un café con un dulce y se charla con un amigo o con los compañeros de oficina. Dicen que las bajas temperaturas y la menor duración de los días puede tener bastante que ver pero lo cierto es que es el paraíso de cualquier coffee lover.

Esta “parada obligada” es tan tradicional que incluso se ha instalado en el trabajo, integrándose dentro del horario laboral como uno de esos secretos para no agobiarse en el trabajo. En muchas empresas suecas se hace la pausa para el fika y se ofrece a los empleados bebidas calientes y un tiempo suficiente para poder disfrutarlas. Practicar el fika ayuda a estar más relajado, por eso se anima a los trabajadores a participar. Un empleado relajado es más productivo.

Pero no solo en Suecia se hace esta pausa. Esta tradición ha traspasado sus fronteras y ya existen cafés en Nueva York o Londres llamados FIKA a los que acuden muchos trabajadores a disfrutar de tan relajante práctica.

Para atraer a aquellos que practican o quieren practicar la fika es necesario que tu local invite a la charla; del mismo modo debes tener una buena selección de cafés y de infusiones y también debes poder ofrecer a tus clientes diversas clases de dulces o pasteles para que degusten durante su fika o pausa del café. Los suecos apuestan por sus tradicionales bollitos de canela o cardamomo.

Una vez que descubran en tu establecimiento un lugar en el que estar tranquilos y donde poder disfrutar de sus contertulios y de las bebidas y dulces, serán fieles a sus costumbres y no dejarán de acudir ni un solo día. Toda costumbre empieza así y llega, obviamente, para quedarse.

Quizá aquí al fika le llamemos pausa de café, pero no por eso vamos a darle una menor importancia. ¿A quién no le gusta una charla acompañada de un buen café? Mejor aún, ¿a quién no le gusta sentir un momento de relajación dentro de la jornada laboral?

Piensa en aquellos que necesitan un fika y prepara tu local para acogerlos, serán buenos clientes y una vez enamorados, no faltarán a la cita ni un solo día. ¿Qué te parece el fika? ¿Te apuntas a esta tradición escandinava?

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