La primavera es la estación de la manga corta pero también de los catarros; de la playa pero también de las estaciones de nieve; del primer café frappé del año pero también de un Gingerbread Latte bien calentito. La primavera, en definitiva, es una auténtica montaña rusa para un barista. ¿Qué debemos priorizar en nuestra oferta durante los meses de marzo, abril, mayo y junio? ¿El café frío o el café caliente?

¿Existen cafés de transición?

Si la oferta de tu cafetería es estacional, probablemente hayas reflexionado mucho sobre qué cafés son los más indicados para la primavera. A lo mejor consideras que en primavera todavía es demasiado pronto para centrarte en los cafés helados, pero también habrás imaginado que en un caluroso domingo de mayo será muy poca la gente que pida un Hazelnutt Latte.
¿Hay cafés de transición entre la oferta cafetera propia del invierno y la oferta cafetera típica del verano? No exactamente. Lo bueno es que durante la primavera todos los cafés fríos o calientes tienen cabida en la carta de un local. Aunque esta estación no es igual en todos los lugares de España, lo normal es que nos sorprenda con días para tomar un mocktail de café bien fresquito y con días en los que apetece beber un café, un té o un chocolate caliente. En realidad, lo más habitual es que en primavera pidamos templados aquellos cafés que en invierno u otoño bebemos calientes.

Por qué no descartar el café caliente o templado en los días de calor

Beber un café caliente o templado puede ser una buena idea incluso en los días más calurosos de primavera. Aunque las bebidas frías nos aporten una mayor sensación de hidratación, consumir una bebida caliente nos puede ayudar a soportar mejor las temperaturas elevadas.
Beber café caliente en una jornada abrasadora de primavera nos hará sudar, por lo que el cuerpo se refrescará y sentiremos menos calor. Por el contrario, si bebemos café frío o café helado, el organismo trabajará para aclimatar el líquido hasta que alcance nuestra temperatura corporal de entre 36 y 37 grados centígrados.
En todo caso, conviene recordar que la Organización Mundial de la Salud recomienda no ingerir cafés con una temperatura superior a los 55 o 58 grados centígrados para evitar quemaduras en el esófago.

Idea tus propios cafés de temporada

¿Hay una respuesta clara, entonces, a la pregunta de si en primavera es mejor beber café frío o café caliente? Realmente no, aunque sí puedes estudiar a fondo esta estación para que, frío o caliente, el café que sirvas sea lo más primaveral posible. Por ejemplo: ¿por qué no añades alimentos de temporada a tus cafés fríos o calientes para que se conviertan en un estallido de primavera en la boca de tu cliente? ¡Te damos algunas ideas!

  • Café helado con naranja: La temporada de la naranja comienza en el mes de noviembre y se mantiene hasta el verano. ¿No te parece una buena idea utilizarla en uno de nuestros cafés primaverales?
    Prepara un zumo de naranja natural y mézclalo con café recién hecho y hielo picado en tu coctelera profesional. Agita bien el contenido y luego sírvelo en una copa vistosa con unas hojitas de menta.
    ¡Este café frío es genial para los meses de mayo y junio!
  • Strawberry Latte: La primavera, como sabes, también es la temporada de la fresa, por lo que puedes incluir esta fruta en alguna de tus recetas.
    Elabora un sirope de fresa casero y mézclalo con café expreso, coronando el combinado con leche evaporada. ¡Resultará un café caliente o templado riquísimo!
  • Café helado con limón: El limón, como la naranja, está asimismo en su mejor momento hasta los primeros días del verano. Un granizado de Cold Brew Coffee con zumo de limón triunfará seguro en la carta de cualquier cafetería: ¡Recuerda cuidar la presentación y decorarlo con una rodaja de la fruta utilizada!

El término medio que brinda el café affogato

Aunque no existen cafés de transición como tal, el café affogato italiano podría ser la respuesta para todos esos clientes que en primavera no quieren beber un café totalmente helado ni un café completamente caliente.
Este café milanés se prepara fundiendo una bola de helado (de cualquier sabor) con café expreso caliente. El affogato es una opción ideal para una jornada de primavera de temperaturas suaves.
Es importante que el café expreso que usemos para preparar el café affogato no esté demasiado caliente. Si esto ocurre, el helado se derretirá y se perderá esa interesante combinación de frío y calor.

Pautas para configurar tu carta de primavera

Recapitulando, para elaborar buenas propuestas en una época en la que triunfa tanto el café frío como el café caliente estaría bien tener en cuenta consejos como los siguientes:

  • Mucha gente te pedirá cafés templados: cúmplele el gusto y no le sirvas una infusión demasiado caliente.
  • Si ofreces café del día procura que vaya acorde con la meteorología del momento: ¡No promociones tu café Shakerato en un día demasiado frío!
  • Anímate a incluir frutas de temporada en tus cafés fríos o calientes para aportarles un toque primaveral.

Y ahora que nadie nos mira, queremos preguntarte una cosa. Aunque en primavera tengan cabida todos los cafés, ¿tú cómo los prefieres, fríos o calientes? 😉