El papel del consumidor en el negocio del café

Las cifras que maneja el sector hablan por sí solas: los consumidores de café somos cada vez más y lo somos a escala internacional. Sin embargo, que el café se haya confirmado con el paso de los años como una de nuestras bebidas favoritas no significa que estemos dispuestos a consumirlo como en el año 1960, cuando empezó a expandirse por toda Europa.
Los coffee lovers han hablado y el negocio del café está adaptándose a sus demandas actuales, teniendo en cuenta que su cultura cafetera crece y que exigen transparencia y una producción sostenible. ¿Te interesa el tema? ¡Sigue leyendo!

Consumidores de café bien informados

Las personas que trabajamos en el sector del café sabemos que tratamos con un consumidor más y mejor informado. Hasta hace poco tiempo podríamos decir que el consumidor habitual se conformaba con un café de mezcla barato y que no pasaba de decente, pero las cosas han cambiado. Aunque siguen siendo muchos los consumidores de café que prefieren buen precio a calidad, aquellos que piden sabores cuidados, únicos y naturales han ganado peso y hacen más ruido. Estas son algunas de sus rutinas actuales, que influyen enormemente en los negocios de café (en los nuevos y en los más asentados):

  • Cafés de especialidad: Una gran parte de los consumidores de café ya distinguen un café de calidad de otro que no lo es, por lo que una marca se juega mucho si intenta engañarles. Los cafés de especialidad (esos elaborados a partir de granos de café exclusivos, con aroma y sabor únicos) han incrementado su popularidad y es mucha la gente que está dispuesta a pagar dinero por probar algunos de ellos. Los negocios cafeteros, por lo tanto, tienen que ofrecer estos cafés exquisitos y tomárselos muy en serio. También han de encontrar la forma de presentárselos al consumidor medio de una manera más o menos asequible, para que sus paladares puedan darse el gusto y para que crezca así aún más su cultura cafetera.
    ¿Y qué cafés de especialidad están más en boga entre los consumidores europeos? Según un informe del Center for the Promotion of Imports (CBI) son los siguientes:

    1. Mezcla de cafés exclusivos: Los blends de especialidad han abierto un nuevo mundo de sensaciones a los coffee lovers. Se trata de mezclas elaboradas a partir de granos exquisitos procedentes de todas las partes del mundo. En algunos de los mejores blends de especialidad se juntan granos de lugares como Honduras, Brasil o Costa Rica. Como resultado se obtienen unas tazas de café con un sabor único y repletas de matices. En algunos de estos blends exclusivos, por cierto, se mezclan granos de las dos principales especies: arábica y robusta .
    2. Café de origen único: Los consumidores con más cultura cafetera están muy interesados en el café de origen único. Este es un café ligado a una zona específica y que por ello brinda unas características particulares y únicas (derivadas del clima, de la forma de cultivo…). Algunos de los cafés de origen único de especialidad más populares son el Kona coffee (de Hawái) o el Jamaica Blue Mountain.
  • Obligada innovación: Los consumidores de café son asimismo más exigentes en cuanto a técnicas y métodos de preparación. Ellos mismos han pasado a comprender mucho mejor el grano y sus propiedades, llegando a preparar un buen café incluso en su propia casa (algunos coffee lovers hasta se atreven a tostar los granos). Con este panorama, no es de extrañar que el consumidor espere también una evolución notable en el trabajo que llevan a cabo los baristas. De ellos se espera innovación, sorpresa e inversión en formación y en equipo. De esta innovación, precisamente, surgieron conceptos como el del café nitrogenado o del cold brew, propuestas novedosas que han pasado a ser imprescindibles en un entorno como el actual.

Unos coffee lovers pro-sostenibilidad y muy transparentes

Además de haber refinado poco a poco su paladar, los consumidores de café también piensan ahora mucho más en términos de sostenibilidad. Para muchos de ellos es fundamental que cafeterías y empresas del sector cafetero crean en el desarrollo de su actividad de una manera sostenible. ¿Cómo lograrlo? Estas son algunas ideas:

  • La apuesta por el café certificado: Los coffee lovers más preocupados por el impacto medioambiental y social de su consumo demandan cafés sostenibles con cada vez más frecuencia. De hecho, las ventas de café sostenible crecen más que las de café convencional.
    Hay ciertos certificados que garantizan precisamente que un café ha sido producido y/o comercializado de manera responsable y ecológica. Entre estos sellos destacan el de Comercio Justo, el de Rainforest Alliance (Alianza para los Bosques) o el Código Común para la Comunidad Cafetalera. Cuando baristas o consumidores adquieren o degustan un café certificado con alguno de estos sellos están apostando por una forma de producir café más justa y transparente, que respeta a los cultivadores y recolectores, que limita el uso de pesticidas, que presta atención a la fauna y a la flora del lugar o que lleva consigo una apuesta por las energías renovables.
  • Reducir, reutilizar y reciclar: Sellos y certificados aparte, una empresa comprometida con la sostenibilidad es aquella que también reduce uso energético, reutiliza y recicla. Bastantes productores y empresas del sector cafetero buscan hoy una segunda vida a todos los residuos que generan. Es habitual, por ejemplo, la utilización de borra de café para la elaboración de cosméticos. Sin duda, estos detalles son muy tenidos en cuenta por los consumidores de café más comprometidos.
  • Ofrecer una mayor transparencia: Como parte de esta apuesta por un modelo de negocio que sea sostenible, los coffee lovers piden asimismo que exista transparencia en la cadena de producción. Los consumidores de café quieren aumentar la trazabilidad y tener información de todas las fases que experimenta el alimento desde su producción en las fincas cafetaleras hasta su tueste y posterior comercialización.
    Teniendo como objetivo esta transparencia, muchos tostadores de café prefieren comprar los granos de manera directa a los productores, evitando intermediarios. Hasta las marcas más potentes buscan establecer relaciones con los productores de cara a ofrecer al cliente dicha trazabilidad y con el objetivo de incrementar su implicación en toda la cadena de suministro.

Una adaptación compleja

Este compromiso creciente con la cultura cafetera, el medio ambiente y la justicia social también tiene que lidiar con un nuevo modelo de consumo. Las vidas ajetreadas de muchos consumidores de café demandan asimismo versiones rápidas y dinámicas de esta infusión (cafés ready to drink, cápsulas, cafés especiales en pequeñas dosis y fáciles de preparar…). ¿Cómo combinar tantos mandatos? Pues pacientemente y con pequeños gestos que hagan ver al consumidor lo importante que son sus deseos y necesidades para nuestro negocio. Hay que adaptarse poco a poco, a sorbitos de cafeína. Si los clientes siempre tienen la razón, imagínate cuando lo que hacen es luchar por el medio ambiente. 🙂

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