Hay quien nada más levantarse pone la cafetera a funcionar para empezar el día con aroma a café. Si tú eres uno de los nuestros, quizás te sorprenda saber que en muchos rincones del mundo el café no siempre forma parte de la primera comida del día.  Para que no te lleves sorpresas en tus viajes o con las peticiones tus clientes más internacionales, hoy te proponemos una lista de países en los que el café nunca falta en el desayuno. ¿Tienes tu taza lista? ¡Allá vamos!

En Europa, café con repostería

En el “Viejo Continente” el café suele acompañarse de dulces y con ligeras variaciones en cuanto al tipo de café que se elige en cada país, la bollería suele triunfar.

En Francia el cruasán, sí, seguro que se escribe así 😉 y las baguettes suelen ser los escogidos para empezar el día de la forma más dulce. La mantequilla, margarina y mermelada de diversos sabores suele ser también una de las estrellas del desayuno. En cuanto al café, los franceses apuestan por el espresso o por el café con leche.

Entre los italianos el café es un imprescindible para el desayuno del fin de semana. Sin embargo, la variedad seleccionada en este país es casi siempre el cappuccino ya que, por norma general, este es el único momento del día en el que lo beben. Para acompañarlo suelen optar por las más variadas especialidades tradicionales en pastelería y repostería, aunque el cruasán también se cuenta entre ellas.

En España nos va lo dulce pero también somos muy salados, por eso podemos encontrar diferentes opciones en el desayuno tradicional, eso sí, siempre con café. Por un lado, los churros y porras ganan la batalla en el centro de la península, mientras que en el sur y levante tiene más tirón el pan con aceite, tomate y jamón. ¿Y el café? Solo o con leche.

 

Un desayuno con café y la compañía más variada

Si en la Europa más mediterránea lo dulce marca tendencia, en otros rincones del planeta los fines de semana destacan por desayunos contundentes y con gran variedad de ingredientes. Los bufés de restaurantes y hoteles internacionales son buena prueba de este gusto por el popurrí de ingleses, alemanes y estadounidenses.

En Alemania, a pesar de estar muy cerca de Francia e Italia, el protagonismo lo tienen las salchichas y embutidos que se suelen acompañar con café solo o con leche. Sin embargo, los germanos saben bien que es imprescindible consumir frutas y verduras a diario y por eso añaden uvas, mermeladas y, por supuesto, diferentes tipos de panes, que para eso forman parte de su patrimonio cultural inmaterial.

Los estadounidenses, quizás influenciados por sus orígenes británicos y centroeuropeos, tampoco renuncian a los desayunos bien completitos. Al otro lado del charco se añaden huevos revueltos, bacon y, en ocasiones, también salchichas. Sin embargo, algo que nunca falta son las tortitas, que se acompañan de café americano y sirope de jarabe de arce.

Para cerrar nuestro repaso de desayunos con café no queremos olvidarnos de Venezuela, donde la tradición manda reunir dulce y salado en un momento especial alrededor de una taza de café solo. En este caso a la fruta y los panes se les unen pastelillos con arepas rellenas con diversos ingredientes.

Y tú, ¿con qué acompañas tu primer café de la mañana? Cuéntanoslo en los comentarios 😉