Qué es un Flat White

Desvelando los misterios del Flat White

La popularidad de esta bebida no ha dejado de aumentar en los últimos años y aunque destaca por sus peculiaridades, es muy fácil confundir este café con otras preparaciones. En este post te desvelamos todos sus misterios. ¡No te los pierdas!

¿De dónde viene el Flat White?

Controversia podría ser la palabra idónea para acompañar al Flat White. Y es que todo lo que gira en torno a este café genera cierta confusión, desde su origen hasta la manera de prepararlo. Pero no te preocupes porque, a continuación, vamos a aclarar todas tus dudas.

El Flat White, hecho a base de espresso y leche, lleva siendo tendencia entre coffee lovers de todo el mundo desde solo hace unos años y, sin embargo, apareció en Oceanía durante los años 80. 

Sí, decimos en Oceanía porque aquí nos encontramos con la primera disputa: mientras los australianos aseguran ser los inventores del Flat White, los neozelandeses insisten en que es una creación propia (y mejor no entrar en este reñido debate).

Sea como sea, su amor por el café fuerte y negro, unido a una evolución más lenta de la cultura del espresso en el continente, fue lo que dio lugar al nacimiento del Flat White. Sin duda, la solución perfecta para aquellos consumidores de café que exigían una bebida en la que distinguir la intensidad del espresso y la cremosidad de la leche espumada. 

Su éxito pronto cruzó fronteras y su demanda se fue extendiendo alrededor del globo, poco a poco.

Parte de la culpa de esta reciente popularidad la tienen las cafeterías de tercera generación, que empezaron a florecer durante la década de los 90, y en las que la alta calidad del café es protagonista indiscutible. Estas cafeterías han llevado a alimentar en los coffee lovers un mayor conocimiento y aprecio por una buena bebida, fomentando el gusto por el espresso y otras preparaciones, que permiten catar su sabor plenamente y profundizar en los matices. Sobre todo, si hablamos de cafés de especialidad

Pero, ¿qué lo diferencia del latte o del cappuccino?

Con esta primera definición de Flat White, como café hecho a base de espresso y leche, puede parecer difícil diferenciarlo del latte o del cappuccino. Seremos sinceros, a simple vista también lo es. Por eso, hemos recopilado una serie de puntos que os ayudarán a reconocer esta bebida:

  • Su tamaño: normalmente, el latte se suele servir en una taza más grande de 8 oz; mientras que tanto el cappuccino como el Flat White se sirven en una taza más pequeña, con 6 oz.
  • El espresso: puede variar entre uno o dos en las tres bebidas, por lo que se vuelve más complicado establecer una distinción. Eso sí, recuerda que la intención del Flat White es potenciar el sabor del café.
  • La leche: será vaporizada para el latte y espumada para el cappuccino. Para el Flat White, añadiremos solo una ínfima cantidad de leche y una finísima capa de microespuma, lo suficiente para poder crear latte art.  

Así se prepara el Flat White

Como decíamos, el Flat White suele ser un café más pequeño y concentrado, con un sabor más intenso que el latte o el cappuccino. Pero ni siquiera en la forma de preparación se ha llegado a un acuerdo.

Si bien es cierto que una amplia mayoría de baristas coinciden en que la bebida original se prepara en una taza de 150 ml, con dos shots de espresso y una finísima capa de leche suavemente espumada; muchos otros dicen que no es un doble espresso sino un un doble ristretto. E incluso los hay que señalan que este café se debe preparar con un solo shot, sea de espresso o ristretto.

En cualquier caso, nosotros te dejamos una guía rápida para que vayas perfeccionando tus espressos y tus ristrettos, para que te puedas decidir después por uno de ellos.

Sin un número de shots ni una especialidad clara, solo nos queda la leche. En ella está la clave de la elaboración del Flat White, así que… ¡Toma nota! Para obtener un buen resultado se necesita una pequeña cantidad de leche y una capa mínima de espuma, que le aportará ese toque de cremosidad que lo caracteriza. Puedes encontrar los pasos para preparar esa leche espumada, correctamente, en este otro post.

Nuestra recomendación ante tanta indecisión: interésate por los gustos de tus clientes y adapta los shots a cada uno de ellos. También puedes trabajar en una versión con sello de la casa. 

 

Y tú, ¿ya has preparado alguna vez Flat White? Entonces, nos encantará leer tu opinión y consejos.

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