Conoce la “cuccumella”: la cafetera tradicional napolitana

Machinetta, la napolitana, cuccuma… ¿Te suenan estos nombres? Son solo algunas de las maneras de llamar a la cafetera tradicional napolitana por excelencia: la cuccumella.

Aunque suele pasar desapercibida, la cuccuma, con su curioso diseño y su gran funcionalidad, precedió y sirvió de inspiración a la que hoy conocemos como cafetera italiana o moka. También fue esta la cuccumella la cafetera en llegar a los hogares italianos y la pionera en ofrecer un café diferente hasta el momento.

Quédate con nosotros para saber todo sobre este desconocido y apreciado artefacto. ¡No te dejará indiferente!

 

Orígenes

La cuccumella o cafetera napolitana fue inventada a principios del siglo XIX por el francés Morize, concretamente en el año 1819. Pero el verdadero mérito de esta invención no fue tanto la cafetera en sí, sino el haber creado un nuevo método de preparación de café: la percolación.

En un principio, el café se preparaba hirviéndolo en un recipiente y dejándolo reposar. Este se asentaba en el fondo en forma de poso y el líquido resultante se recogía con un cucharón listo para tomar. Era un método sencillo pero bastante largo, que daba como resultado un café oscuro y de sabor amargo.

La idea de Morize fue crear una cafetera práctica, fácil de usar y hecha con cobre: el café se molía y se colocaba en un filtro, se calentaba el agua y se vertía en la cafetera para que pasara por el filtro y así extraer lentamente todos los aromas.

Sin duda, Morize revolucionó la forma de preparar el café y muy pronto su invento llegó a otras partes del mundo gracias a las rutas comerciales del momento. Concretamente, fue la gente napolitana la que supo apreciar con especial interés esta nueva forma de preparar café.

 

Reinvención napolitana

Los artesanos napolitanos primero reemplazaron el cobre por el aluminio, material más económico, y perfeccionaron el invento del francés no solo técnicamente, sino también semánticamente: la cafetera pasó a llamarse “cuccumella”.

A nivel técnico, los napolitanos añadieron a la cafetera una cápsula interna que contenía el café molido. También el característico pico hacia abajo de la cuccumella, que solo permanece hacia abajo hasta que el agua rompe a hervir, después se apaga el fuego y se realiza el volcado. ¡Este punto es superdivertido! 😉

El método de preparación era tan sencillo como genial, mientras que el café resultante menos tan amargo y con unos matices diferentes. Así, la cuccumella se expandía rápidamente por los hogares italianos, al tiempo que Nápoles se convertía en la capital mundial del café.

 

Guía para utilizar la cuccumella

Aquí van algunos consejos Maestros que te serán de gran ayuda al usar una cafetera napolitana:

  • Según los maestros baristas, con la cuccuma se suele utilizar café de tueste oscuro para así conseguir sabor y cuerpo intensos.
  • La medida de café molido suele ser de unos 7 gramos por persona, aunque se puede variar dependiendo del gusto personal.
  • Elige molienda media o fina. Cuanto más fina sea, más amargo será el café.

La cuccuma se divide en tres partes: la caldera, en la parte inferior, es la que contiene el agua. En el medio encontramos otro tubo cilíndrico donde está el filtro, aquí es donde se coloca el café. Y por último, en la parte superior, está la boquilla y la tapa.

Para preparar un delicioso café en ella sigue estos pasos:

  1. Llena la caldera de agua hasta tres cuartos.
  2. Añade el café molido y coloca el filtro en la base de la cafetera.
  3. Pon la tapa (el tubo quedará mirando hacia abajo) y enciende el fuego a nivel medio/bajo.
  4. Cuando el agua empiece a hervir apaga el fuego y dale la vuelta a la cuccuma. Pasados unos dos minutos tendrás tu café listo.

¡Ya ves qué sencillo es preparar un café al más puro estilo napolitano!

 

Cuccuma vs Moka

Hasta que apareció nuestra querida cafetera italiana en 1933, la cuccuma era la reina del café en los hogares italianos.

Aunque las dos se pueden parecer bastante a simple vista, hay diferencias notables entre ellas: podríamos decir que son primas hermanas, pero las dos preparan el café de manera totalmente distinta. ¡Veamos en qué se diferencian!

En la cuccuma, el agua caliente sin hervir gotea y se filtra a través del café por el método de percolación. Por el contrario, en la cafetera moka el agua no se filtra, sino que la presión del agua hirviendo en la parte inferior de la cafetera presiona hacia arriba y se abre paso a través del café.

La taza que resulta de la cafetera italiana es más parecida a un espresso: más intensidad, más cuerpo y una sensación más gruesa en boca. Por el contrario, el café de una cuccumella es más ligero, aunque no tanto como el de una cafetera francesa o americana.

 

¡Qué ganas de recuperar este método tradicional de preparar café en casa! ¿Te imaginas hacerlo desde una cocina napolitana con vistas al Vesubio? ¡Mamma mia!

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