Cómo hacer espuma de leche para tu café en casa

La crema o espuma de leche es el resultado que se consigue tras una correcta vaporización de la misma. Gracias a esta crema podemos disfrutar de unos matices y texturas únicas en nuestra bebida favorita, así como preparar famosos cafés como el Latte, el Cappuccino o el Flat White entre muchos otros. Además, ella es la responsable de la apariencia y primera impresión de un café, y por supuesto del maravilloso latte art. En definitiva, una buena crema de leche siempre es una gran aliada y nunca puede faltar en la cartera de conocimientos de cualquier barista.

Si eres de los que aprecia la crema de leche en el café, seguro que más de una vez habrás deseado poder disfrutar de ella en casa. ¿Es esto posible? Hoy en día nada es imposible, así que esta vez te traemos nada menos que cinco formas diferentes de cremar la leche en casa. ¡Allá vamos!

 

1. Frasco de cristal

Esta opción es la más básica de todas y quizás la más económica: solo necesitarás un bote de cristal que funcionará como una especie de coctelera casera para airear la leche. Para esta técnica puedes reutilizar un tarro de cristal de cualquier alimento, pero recuerda lavarlo muy bien para que los olores no afecten al resultado final.

Para comenzar vierte leche fría en un bote de cristal, llenando ¼ o como mucho hasta la mitad del recipiente para que el líquido pueda expandirse con facilidad. Cierra muy bien el frasco y agita con energía durante unos 40-50 segundos. Pasado este tiempo la leche se habrá expandido al doble de su tamaño y ya tendrás una textura mucho más aireada y espumosa. Llegados a este punto ya puedes usar tu espuma de leche, pero si la quieres disfrutar templada o caliente puedes simular su vaporización metiéndola en el micro unos segundos y agitándola de nuevo.

¿Un contra de esta técnica? Tendrás que estar en forma para batir manualmente un tarro todas las mañanas 😛 Además, la crema que obtendremos no será tan firme como la de opciones que veremos más adelante. Independientemente de esto, el resultado es más que satisfactorio para tratarse de algo tan sencillo. ¡Pruébalo y cuéntanos en los comentarios!

 

2. Prensa francesa

Además de infusionar té y de preparar un delicioso café, la prensa francesa o cafetera de émbolo también es una gran aliada a la hora de elaborar una rica espuma de leche.

Para ello tendremos que llenar de leche la jarra, también sin superar ¼ o ½ de su capacidad para que el líquido no desborde y la espuma se airee correctamente. Primero baja el émbolo de la prensa desde arriba del todo hasta la base y de forma continua unas 4 veces. Después repite este paso unas ocho o diez veces pero de forma más rápida y con movimientos más cortos y secos. Da unos golpecitos para que las burbujas de aire más grandes se rompan y la crema sea más consistente. Espera unos segundos para que la crema se separe de la parte más líquida y… ¡Listo! Ya tienes tu espuma de leche ready para acompañar cualquier café.

Si optas por esta técnica te recomendamos utilizar leche fría o templada, nunca muy caliente, así la espuma será más consistente y cremosa. El resultado con esta cafetera es realmente asombroso, ¡compruébalo tú mismo!

 

4. Batidor de mano o mini mixer

Este pequeño aparato está concebido para espumar leche y suele ir a pilas. Su funcionamiento es para todos los públicos, aunque es cierto que se necesita algo de práctica para conseguir una buena crema.

Escoge un vaso o jarra con la boca ancha y llénalo más o menos hasta la mitad de leche fría o caliente. Es importante que coloques el recipiente o el batidor un poco ladeado para que al batir haya más superficie de líquido en contacto con el aire. Introduce la varilla medio dedo por debajo de la superficie de la leche y acciona el interruptor. Es importante que no muevas el batidor ya que él solo se encargará de hacer los círculos necesarios para generar espuma.

En solo unos segundos habrás conseguido una espuma bastante consistente con la ventaja de que este aparato es barato, fácil de limpiar y ocupa poco espacio en casa.

 

3. Varillas eléctricas

Con una batidora convencional o minipimer y con sus varillas para montar nata también podremos conseguir una espuma de leche bastante buena. ¿Cómo? Vierte leche en un recipiente alto sin llenarlo demasiado para que esta no salpique y bate durante unos segundos. El resultado es una espuma fina y con bastante consistencia. 

Si tienes en casa una batidora de mano y su accesorio para montar nata, no te lo pienses: prueba a batir leche con él y comprueba por ti mismo el resultado.

 

5. Espumador de leche

Por último te dejamos un accesorio específico para cremar la leche en casa de manera profesional: el espumador de leche Power Latte Spume 400 de la marca nacional Cecotec.

Esta vez no hace falta nada especial para conseguir la crema perfecta: accionamos el botón y el cremador se encargará de todo. Con este espumador podrás calentar, espumar en caliente y espumar en frío.

Esta es una opción ideal si quieres un resultado profesional y sin complicaciones.

 

¡Qué ganas de un café con su rica crema de leche! ¿Te atreves a probar alguna de estas técnicas? Esperamos que te haya gustado el artículo de hoy 😉

 

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