El cliente es el rey y, por ello, se merece lo mejor. Si le entregas una taza perfecta, con un aroma, un cuerpo y un sabor irrepetibles, él, a cambio, te devolverá su corazón. Si lo que te han pedido es un espresso, hoy aprenderás a hacerlo como un maestro. Coge lápiz y papel y toma nota.

Una buena taza consta de varios pasos que no debes saltarte para lograr reunir todas las claves que enamorarán a tu cliente.

La primera fase es la elección del café, elige Arábica de calidad siempre que puedas. Busca siempre un proveedor que te ofrezca calidad, seguridad y confianza. Una acción tan sencilla como esta puede marcar la diferencia entre un buen resultado o un café mediocre. Lo mismo sucede con el agua que empleemos, debemos haberla catado y comprobado su calidad.

El segundo factor a tener en cuenta es el molido, como ya os explicábamos, es muy importante que las fresas de nuestro molino estén ajustadas a las necesidades que nos vamos a encontrar en el día a día. De este modo, no nos encontraremos con el problema de que el grano obtenido es muy grueso, lo que daría lugar a una subextracción en la que no apreciaríamos los aromas y el cuerpo del café, o muy fino, cuyo resultado sería exactamente el opuesto, quemaríamos nuestra materia prima y se intensificarían el gusto amargo. La dosis de café que emplearemos para nuestro espresso es de 8 gramos. 

Una vez hemos molido la dosis correcta para una taza de espresso, es momento de comprobar los ajustes de nuestra máquina de café. Os los resumimos a continuación:

  • Temperatura del agua 92ºC
  • dosis de agua 35 ml
  • Presión del agua 9 bares
  • Perfecto estado de limpieza de la máquina

Pasemos a la acción, con estos consejos extra tu taza quedará perfecta:

  • Recuerda dosificar y prensar con una fuerza aproximada de 20 Kg. No olvides comprobar que el prensado sea plano.
  • Evita el contraste de temperatura entre el café y las tazas. Esto puedes lograrlo si las tienes precalentadas.
  • El tiempo de erogación recomendado es de 25 segundos.
  • La cantidad de café que debe ir en cada taza es de, aproximadamente, unos 30 ml.
  • Un buen espresso puede medirse por su crema, deberá tener un grosor de 3 a 4mm y ser de color avellana.

 

Estos conceptos son clave para obtener el espresso perfecto ya que, si uno de ellos falla, el resultado final será muy distinto a lo que teníamos en mente. Para poder obtener siempre los mejores cafés, es muy importante cuidar nuestras herramientas de trabajo. En esta entrada te explicábamos como mantener tu cafetera profesional limpia y en perfectas condiciones, podría serte muy útil repasarlo.

 

¿Te ha quedado alguna duda sobre cómo obtener el café espresso perfecto? Pregúntanos, estamos aquí para resolvértelas 😉