Si te gusta la cremosidad de cafés como el capuccino o el bombón tienes que quedarte a leer este post. Hoy queremos enseñarte a preparar leche evaporada, un complemento ideal para elaborar un buen café cremoso. Se trata de una receta muy sencilla para la que necesitarás tan solo una horita de tu tiempo. ¡Anímate y quitarás el hipo a tus invitados más cafeteros (y… golosos)!

¿La leche evaporada es lo mismo que la leche condensada?

No, la leche evaporada no es lo mismo que la leche condensada. Verás, tanto la leche evaporada como la leche condensada se elaboran sometiendo a la leche a un proceso de evaporación en el que pierde el 60% de su contenido en agua. La diferencia está en que, tras eliminar este porcentaje de agua, para hacer leche condensada se añaden unos cuantos gramos de azúcar mientras que la leche evaporada no lleva azúcares añadidos.

Igualmente, aunque en la preparación de la leche evaporada casera no utilicemos azúcar, esta es ligeramente dulce. Esto se debe a que, tras eliminar ese 60% de agua, los azúcares presentes de forma natural en la leche se concentran y ganan presencia. Además, la elevada temperatura que soporta esta leche durante el proceso de evaporación le aporta asimismo un sabor algo caramelizado.

Como ves, la leche evaporada es un ingrediente maravilloso para incluir en tus recetas de cafés cremosos y saludables.

Para edulcorar de manera más notoria púdines, tartas o infusiones puedes recurrir puntualmente a la leche condensada, recordando siempre que su contenido en azúcares alcanza el 45% y que lo recomendable es consumirla con moderación.

Cómo elaborar leche evaporada para un café cremoso diferente

Aprender a elaborar leche evaporada te servirá no solo para degustar un café especialmente cremoso sino también para hacer una deliciosa bechamel u otras salsas. El procedimiento es muy fácil pero demandará tu atención durante un tiempo aproximado de 60 minutos.

¿Estás listo? Acomoda la encimera de tu cocina con los siguientes utensilios:

        • Una cacerola mediana de fondo grueso
        • Un batidor de varillas
        • Una espátula de goma
        • Un colador resistente al calor
        • Un mandil. ¡Aunque la receta es tan sencilla que no deberías ensuciarte!

La receta, paso a paso

Para hacer esta receta de leche evaporada solo usarás un ingrediente: leche. En este caso utilizaremos leche entera, aunque también es posible prepararla con leche descremada o parcialmente desnatada.
La cantidad de leche entera que necesitamos es de 900 mililitros. Esto es suficiente para obtener en torno a 350 miligramos de leche evaporada (cantidad que suele contener un envase de supermercado).

          1. Lo primero que harás será verter los 900 mililitros de leche en la cacerola mediana de fondo grueso.
          2. Calienta la leche a fuego medio y agítala con frecuencia utilizando el batidor de varillas. Llévala a ebullición sin que llegue a hervir (¡es muy importante que no llegue a hervir!). Justo antes de que comiencen a formarse las burbujitas, baja el fuego a fuego medio-bajo.
          3. Con fuego medio-bajo, continúa removiendo con frecuencia la leche durante 25 minutos. Utiliza tanto el batidor de varillas como la espátula de goma: el batidor deshará las capas de nata que se puedan crear y la espátula evitará que la leche se solidifique en el fondo de la cacerola.
            Poco a poco comprobarás que la leche ha ido modificando su textura y ha ganado consistencia. Tras estos primeros 25 minutos, para conseguir el volumen esperado (esos 350 miligramos que equivaldrían al contenido de un envase o lata) necesitarás entre 20 o 40 minutos más, dependiendo de la potencia de tu hornillo. ¡Mantente vigilante!
          4. Filtra la leche utilizando un colador resistente al calor (para evitar de nuevo esa nata superficial) y deja reposar la leche evaporada en un recipiente. Enfríala a temperatura ambiente y, después, cúbrela y almacénala en la nevera hasta su uso.

A pesar de que la guardes en un recipiente hermético bueno y seguro, la leche evaporada casera deberá conservarse siempre en el refrigerador. Muchos reposteros recomiendan utilizarla en un plazo de entre cinco y siete días.
Si por el contrario prefieres probar con una leche evaporada ya lista para su consumo, encontrarás buenas opciones en el supermercado. Aún así ten en cuenta que, una vez abierto, un envase de leche evaporada prefabricada solo puede permanecer dos o tres días en la nevera.
Otro inconveniente que puede presentar una leche evaporada de súper es que, si se conserva en una lata, puede llegar a desprender un ligero sabor a metal. Para muchas personas esto carece de importancia pero, en el caso de que a ti te moleste, elige leche evaporada de brick o esta maravillosa receta que te acercamos desde Mocay.

Aromatiza tu café cremoso

Ya ves que aportar cremosidad a tus cafés añadiendo leche evaporada es bastante sencillo. Olvida durante unas horas la crema de leche, la espuma de leche o la leche condensada y ¡atrévete con esta receta! Tu café puede mejorar aun más incorporando extracto de vainilla o de almendras a la leche evaporada: será un café cremoso y muy aromático.

¿Qué te parece esta nueva receta? Si tienes tu propia guía para preparar leche evaporada, no olvides compartirla con nosotros en los comentarios.