El café de Perú

¡Abran paso al café de Perú!

Pese a ser uno de los principales países productores, el café de Perú había pasado bastante desapercibido hasta el momento. Hoy, los coffee lovers más exigentes quieren poner el café de Perú en el lugar que le corresponde. Por su sabor y su modo de producción vale la pena dedicar unos minutos a profundizar en el café peruano. ¡Allá vamos!

Cultivo del café en Perú

Perú cultiva en torno a 4 millones de sacos (con 60 kg) de café al año y, aun así, es mucho más desconocido que el café de otros países de América Latina como Brasil, Colombia o México.
La orografía de Perú es una buenísima aliada para el cultivo de café. Este se produce de norte a sur, en la Cordillera Oriental de los Andes y en los valles interandinos. Entre las zonas cafetaleras más importantes se encuentran las regiones de Amazonas, San Martín y Chanchamayo. Los cafés cultivados a mayor altura son los de mayor calidad.
Según datos aportados por el el propio país, el café de Perú es cultivado en 388 distritos por aproximadamente 150.000 productores, ocupando unas 330.000 hectáreas. La mayor parte del café se produce en fincas de no más de 3 hectáreas; estas pequeñas granjas se unen en cooperativas para compartir molinos de secado y para realizar exportaciones. Además, una gran parte de estos caficultores cultivan café orgánico. De hecho, Perú es el país que más café orgánico exporta después de México. Los agricultores peruanos han logrado que su país sea una referencia internacional en la producción sostenible de café.

Características del café de Perú

El café de Perú, aparte de por su atractiva producción, destaca también por su sabor. En este país se produce un café 100% arábica; las variedades cultivadas son Typica, Bourbon, Pache, Caturra y Catimor.
En la región de Chanchamayo (situada en la Selva Central) se produce uno de los cafés más caros del mundo junto con el café indonesio Kopi Luwak. Si los granos del café Kopi Luwak se recogen tras haber sido ingeridos por una civeta, en el caso del café de Chanchamayo es un roedor el que se los lleva al estómago: el coatí. Este animal come el fruto del cafeto y lo defeca tras cuatro o seis horas de digestión. Después se lava el grano, se le quita la segunda capa de cascarilla, se tuesta y se muele. El paso del café por el tracto intestinal del animal le quita la acidez; los sibaritas del café lo encuentran delicioso y su precio por kilo ronda los 1200 euros.
En líneas generales, los catadores expertos definen el café de Perú como aromático y sabroso, con una acidez suave. Tiene notas a nuez y a chocolate, incluso algunas cítricas. A menudo presenta un cuerpo medio y esto lo diferencia del café mexicano, que tiene un cuerpo ligero y resulta algo más acuoso en boca porque se cultiva a menor altitud que el café de Perú.
Los baristas que mejor conocen el café de Perú recomiendan maridarlo con unas oncitas de chocolate negro del mismo país: ¡es una combinación deliciosa!

El café peruano en las ciudades de la Selva Central

El sector cafetero de Perú ha hecho de sus granos un reclamo turístico. La mayoría de los visitantes que ponen un pie en el país y son amantes del café hacen una ruta cafetera centrada en descubrir las zonas productoras con más peso de la Selva Central: entre ellas, las ciudades de Villa Rica (en la provincia de Oaxapampa) y Tingo María (en la provincia de Leoncio Prado). En Villa Rica son obligatorias las visitas a la Plaza de Armas, con un monumento que retrata a un nativo yánesha cargando un grano de café; y al Centro de Interpretación del Café, donde puedes ampliar tus conocimientos sobre este alimento y su cultivo en Perú. De forma resumida podemos adelantarte que el café llegó a este país entre los siglos XVIII y XIX, introducido por inmigrantes europeos que hicieron de Chanchamayo la principal zona de producción de café del país. A principios del siglo XIX, la industria cafetalera de Perú apenas tenía relevancia internacional y su producción estaba destinada al consumo nacional, pero a finales del mismo siglo se produjo una subida del precio del café y Perú aprovechó la ocasión para exportar sus granos a otros países como Alemania, Inglaterra y Chile. A día de hoy, el café es el producto agrícola más exportado por Perú junto con el espárrago.

La ruta cafetera del norte

El visitante que además de conocer la actividad cafetera de la Selva Central quiera ver la producción de café en el norte de Perú puede moverse hasta la ciudad de Chachapoyas. Allí, los mejores establecimientos de café se unieron y crearon una ruta para que los aficionados a esta bebida prueben los mejores cafés del país. Aparte de servir un café de calidad, cada uno de los locales que forman parte de esta ruta cuentan al visitante cómo es el proceso de selección de cada café. En esta charla repasan cómo ha sido la extracción del grano, explicando el método de preparación utilizado y dando otras recomendaciones para su elaboración.
De todos modos, también Lima (capital de Perú) puede presumir hoy de tener muchas cafeterías en las que beber buen café y probar granos de diferentes regiones del país. Muchos son cafés de tercera generación, fundados por baristas bien formados que conocen perfectamente el producto nacional y que han conocido de cerca la producción, el sabor y la preparación del café en muchos lugares del mundo.

En la lista de países productores de café que deberían visitar todos los baristas y coffee lovers no puede faltar Perú. El café de Perú pide paso y estamos convencidos de que encontrarás un sinfín de motivos por los que darle una oportunidad. 😉

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